jueves, 26 de marzo de 2009

Trabajar en una ambulancia



Bueno pues despues de lo que me ha pasado hoy... creo que mi trabajo se merece una entrada, porque no se si hay alguien que tenga un trabajo con tantas movidas, a parte de las cosas graves en las que casi siempre no se como me acabo comiendo yo todos los marrones de los demas a veces nos pasan casos tan curiosos como estos:

1. Señora Telettubies: pues bien vamos con un paciente que iba de un hospital a otro para realizarse una operacion, el paciente totalmente estable y su señora madre que venia con el sentada delante con la conductora, a esto que la madre comienza a quejarse del ruido de la ambulancia, del ruido del trafico... en fin como si pudieramos controlar eso y entonces le dice su hijo, "mama pues ponte los tapones" y ni corta ni perezosa la mujer los saca del bolso y se lo pone en las orejas, hasta aqui todo normal, pero para que os pongais en situacion una señora un poco gordita, con la cara redonda totalmente y el pelo corto y muy rizado y cuando la miro... ohhh diossss, se habia puesto dos tampones en los oidos, si so tampones de los que usamos cuando tenemos la regla, con sus guititas y todo, mas mona ella, cuando la vi os juro que no pude aguantar la risa, parecia una telettubies enteramente!!!

2. Accidente: nada alla que vamos con un paciente critico, con en edema agudo de pulmon y quien tiene un accidente... pues nosotros, si, aunque parezca imposible creo que debo ser de las pocas personas que ha tenido un accidente con una ambulancia, la verdad es que fue un golpe grande y la ambulancia quedo destrozada junto con el coche que se salto el semaforo y se estrello contra nosotros, pues bien yo con la cara llena de sangre, pues tenia una herida en la cabeza, todo tirado por el suelo y el paciente me dice "señorita yo no me voy de aqui sin mi boina asi que pongase a buscarla" creo que mi cara en ese momento lo dijo todo, su mujer iba delante y ni pregunto por ella, lo importante era su boina!!!

3. Este no se ni como titularlo: bueno pues vamos con un paciente con un problema cardiaco, las pulsasiones super bajitas y a mitad de camino me dice el hombre "señorita tengo ganas de cagar" asi literalmente y le dije, "pues aguante un poco, estamos en mitad del campo" respuesta... "no, no puedo aguantar que tengo diarrea" y yo los sudores ya empezaban a caerme, os prometo que estas cosas me incomodan mas que una cosa grave, el hombre gritando que no podia mas que parara en mitado del campo o se tiraba de la ambulancia, yo ya empezaba hasta a oler mal, asi que a punto de tirarse de la ambulancia pues paramos y ni corta ni perezosa el hombre se baja de la ambulancia y en mitad del campo con el monitor a cuestas estaba haciendo sus necesidades, creo que si alguien nos hubiera visto hubiera pensado que era algo de broma.

Pues nada hoy para rematar el dia ademas de que una señora mayor por no decir anciana nos ha intentado robar el telefono de la ambulancia, diciendo que es que ella no sabia de quien era el movil y por tanto se lo guardo en el bolso nos ha caido un monton de estiercol encima, como leeis, parece increible pero cierto, ibamos justo detras de un camion que iba lleno de estiercol y en un bache que ha cogido ha tirado la mitad de la carga encima de nosotros, asi que ahora entre en olor a ambulancia y estiercol somos una ambulancia de campo... en fin para que luego digan que no es divertido trabajar!!

Besos

P.D: algun dia contare mis anecdotas en el hospital que no se quedan atras, si en el fondo voy a pensar que la que causa todo soy yo jajajaja. He contado las tres que me han venido ahora a la mente si pienso seguro que se me ocurre alguna mas. Besitos

Ana

miércoles, 25 de marzo de 2009

un vampiro en el salon



Bueno puesto que todo el mundo me dice que lo que me pasa a mi no es normal y que desde el sabado he tenido que aguantar el cachondeito de todo el mundo, voy a contar la horripilante historia del murcielago. Para los que me conozcan solo del blog, soy enfermera y trabajo en una ambulancia de urgencias, por lo que normalmente hago guardias, pues el viernes tuve una de esas guardias horribles en las que no paras en las 24h y que crees que nada mas te puede suceder, pues a las 8 de la mañana cuando llegue a casa me acoste y precisamente mis padres estaban de viaje en Galicia por lo que nos encontrabamos solos mi hermano y yo, el se habia quedado dormido en el sofa del salon y a eso de las 10 de la mañana me despierta alarmado:

- Ana, Ana... ¡¡que hay un murcielago en el salon!! - me dijo gritando
- ¿que dices?- le contesto medio dormida
- pues que ya no me dejan ni dormir en el salon tranquilo, estaba durmiendo y he escuchado un ruido en la chimenea y cuando me di cuenta habia un murcielago saliendo de la chimenea.
- ¿y que has hecho? - le pregunto
- pues pegar un salto del sofa y cerrar la puerta, lo tengo encerrado en el salon- todo un logro...
- pues anda no hay ni luz - le digo al intentar encender la luz del pasillo.
- no, si si hay luz, pero es que tenia la estufa encendida y para que no saliera la casa ardiendo he apagado la luz general de la casa- ante grandes males grandes remedio, eso es pensar y lo demas en tonterias...

Ante tales circunstancias llamo a mi madre, es que las madres lo solucionan todo, y le cuento lo ocurrido. Ella me comenta que los murcielagos por la mañana duermen que coja una bolsa de plastico y lo eche a la calle (si si el murcielago era ya un ocupa en casa).
A mi evidentemente me daba un poco de asco, yo entraba en el salon pero eso de cogerlo... pues como que no me agradaba demasiado, asi que le digo a mi hermano:

- oye que dice mama que cojas una bolsa y eches a murcielago a la calle- le digo
- ¿que dices? ¿estas loca? yo no cojo el vampiro- si, ya habia subido de categoria- que eso me muerde y me transmite enfermedades.
- bueno, pues llama alguno de tus amigos- le comento
- vale, pero... tenemos otro problema, mi movil esta en el salon y mis llaves y tu bolso...
- mi bolso, mis llaves, mi cartera... ¡¡vamos que estamos atrapados en casa por un vampiro!!
- pues si, espera voy a ver si hay alguien conectado al messenger- que no se diga que no usamos las nuevas tecnologias...
- Ana, el vampiro no esta dormido, esta haciendo ruidos raros...
- Bueno voy a llamar a una de mis amigas.

Llamo a mi amiga y me dice que ella viene a quitarme al murcielago del salon. Me visto y bajo las escaleras, cuando estoy bajando empiezo a escuchar los "ruidos raros" que estaba haciendo el vampiro.

- ¿tu estas seguro que es un murcielago y no un pajaro?- le pregunto a mi hermano con la cara blanca pues tengo fobia a los pajaros.
- claro que estoy seguro - me dice
- ¿pero no lo escuchas?, ¡¡es un pajaro!!- digo blanca como la pared
- ¿tu eres tonta? ¿tu has escuchado alguna vez un pajaro hacer ese ruido??- me dice convencidisimo
- pero si esta piando, es lo que hacen los pajaros - le digo.
- anda, anda que eso no es un pajaro, que salio atontado de la chimenea chocandose con todas las cosas.

Llega por fin mi amiga.

- ¡¡Es un pajaro!! - esclamo alarmadisima y al borde del colapso, quien no entienda que no puedo con los pajaros que piense en lo que les puede producir a ellos, las arañas, cucarachas, insectos, serpientes o cualquier bicho que no pueda soportar ver.
- pero Ana, sea lo que sea tendras que sacarlos.

Me encierro en el cuarto de baño y cuando abrieron la puerta del salon y el gorrion, si si todo esto para un gorrion, salio volando y se fue por la puerta de la entrada.
En fin todo esto por un gorrion, desde entonces todos nuestros amigos y mis padres tienen un cachondeito con nosotros importante... "dos valientes atrapados por un simple gorrion..." No se si esto es por leer tantas historias de vampiros ultimamente el caso es que mi hermano despues de todo me dice "si yo lo hice por tu bien para que el pajarito no subiera a darte los buenos dias"... En fin que luego todo el mundo se pone muy bien pero en el momento todo el mundo estaba acojonado con el posible murcilago.

Besos a todos

martes, 24 de marzo de 2009

Feliz Cumpleaños


Bueno pues hoy es el cumpleaños del niño que se ha adueñado de mis sueños, ese que desvela mis noches y llena mis dias de sonrisas, desde aqui quiero desearle que este dia sea el comienzo de un gran año, que todos sus sueños se cumplan y regalarle este poema porque... dicen cosas muy importante.

¡¡Te quiero peque!!



Queda prohibido llorar sin aprender,
levantarte un día sin saber qué hacer,
tener miedo a tus recuerdos.
Queda prohibido no sonreír a los problemas,
no luchar por lo que quieres,
abandonarlo todo por miedo,
no convertir en realidad tus sueños.

Queda prohibido no demostrar tu amor,
hacer que alguien pague tus dudas y mal humor.

Queda prohibido dejar a tus amigos,
no intentar comprender lo que vivieron juntos,
llamarles sólo cuando los necesitas.

Queda prohibido no ser tú ante la gente,
fingir ante las personas que no te importan,
hacerte el gracioso con tal de que te recuerden,
olvidar a toda la gente que te quiere.

Queda prohibido no hacer las cosas por ti mismo,
no creer en Dios y hacer tu destino,
tener miedo a la vida y a sus compromisos,
no vivir cada día como si fuera un último suspiro.

Queda prohibido echar a alguien de menos sin alegrarte,
olvidar sus ojos, su risa, todo
porque sus caminos han dejado de abrazarse,
olvidar su pasado y pagarlo con su presente.

Queda prohibido no intentar comprender a las personas,
pensar que sus vidas valen más que la tuya,
no saber que cada uno tiene su camino y su dicha.

Queda prohibido no crear tu historia,
dejar de dar las gracias a Dios por tu vida,
no comprender que lo que la vida te da,

también te lo quita.
Queda prohibido no buscar tu felicidad,
no vivir tu vida con una actitud positiva,
no pensar en que podemos ser mejores,
no sentir que sin ti este mundo no sería igual.

Pablo Neruda

martes, 10 de febrero de 2009

Caminos que se cruzan


Como todas las vidas comenzó con unos primeros pasos, aquellos torpes que te hacían caminar al lado de mamá, de aquella mano que me daba firmeza y seguridad, cuando comencé a aventurarme a andar sola era como cuando monté en bicicleta aquella primera vez sin las ruedecitas de seguridad, con pánico y con euforia, mirando atrás a los ojos de mi madre, sabiendo que ella estaría allí para sujetarme, aferrándome a la silla como si de un trozo de tierra en mitad de una tempestad se tratase, sabiendo que había conseguido uno de mis primeros éxitos en la vida, con la sonrisa prendida por el triunfo, aquel por el que tendría que luchar toda la vida. Y poco a poco fui acumulando trofeos personales, mi primer sobresaliente, mi primer torneo de tenis ganado, mi primer beso, la primera noche fuera de casa, la primera vez que dormía al lado de la persona de la que me había enamorado... de igual modo acumulé fracasos, caídas, derrotas, de ellas aprendí más cosas que de los éxitos, fueron mis victorias personales y tan mías que no podría plasmarlas en un papel o en un blog, serán mis secretos, aquellos que me llevaré conmigo.
Podría escribir millones de palabras sobre momentos de triunfo o de derrota, pero quiero contar un cuento, una historia que va de ambas cosas a la vez, de caminos que se cruzan y vuelven o no a encontrarse.
Desde que comenzara a dar mis primeros pasos y sobre todo desde que tuve uso de razón supe que el mundo era un camino donde me encontraría con numerosos obstáculos y con miles de señales que me llevarían a un destino u otro y que yo y nadie más podría decidir, porque en esos destinos se encontraban mis sueños, aquellas fantasías que esperaba que se hicieran realidad, esas que surgían en mi mente cuando cerraba los ojos y me sumergía en el mundo onírico cuando dejaba que Morfeo pintara una realidad distinta para mí.
Entonces tras un tiempo de dejar de caminar, tras una etapa donde había vivido para levantarme todos los días en aquella casa donde la felicidad nunca residió desde que se pusieran los cimientos, una mañana de lluvia como cualquier otra guardé en mi mochila de aventurera los pocos recuerdos felices, las escasas mañanas de sol y las contadas sonrisas que había desplegado en aquellos dos años y me puse mi antiguo traje, aquel de mí misma que llevaba guardado en el armarío ni sabía cuanto tiempo y volví a ser yo, caminé feliz mojando mi alma, limpiando los despojos de un ayer que me había hecho perder el tiempo, con la satisfacción de que mis sueños se harían realidad que lucharía por ellos. Y tracé un mapa de sentimientos, de esperanza y caminé, conocí a gente que hizo algunos kilómetros conmigo, otros que simplemente me saludaron desde el porche de su casa cuando pasé tatareando canciones cada mañana y un día cualquiera apareció él, me miró y sonrió cuando estaba como tantas veces cantando como una diva de la canción sin tener sentido del ridículo...

- ¿cuánto tiempo llevas ahí?- pregunté
- el suficiente para saber que cantando no te ganarás la vida- dijo sonriendo e iluminando el cielo con aquella sonrisa suya.

Y estallé en una carcajada. Me pidió caminar conmigo y me hizo ilusión, era una persona interesante, así fueron pasando los días, charlábamos hasta altas horas de la madrugada, compartíamos secretos, miedos, compartíamos todo. Con el paso del tiempo me acostumbré a que él estuviera ahí, a que curara mis heridas cuando me caía, a que me ayudara a escalar los caminos escarpados, a escuchar su voz justo antes de dormirme dándome las buenas noches.
Descibrí con el paso de los días y con las huellas de nuestros pasos en el camino que ambos ansíabamos llegar al mismo lado, sentí tal sensación de felicidad que creí que me elebaría entre las estrellas como un simple globo, pues eso sólo significaba que había llegado a mi vida para quedarse, que alcanzaríamos las metas juntos, que seríamos dos. Seguimos compartiendo risas, secretos, confidencias, momentos, recuerdos, dimos sentido a la palabra amistad y los días siguieron pasando y comprendí que ya no podría seguir caminando si su mano no sujetaba la mía, me di cuenta que me había enamorado y el pánico se hizo dueño de mi misma, me había enamorado de mi amigo, de aquel que llevaba meses caminando a mi lado y en un segundo ví como todos nuestros momentos felices los cubría un tul negro, sentí una sensación de pérdida como si ya nunca nada volviera a ser igual, como si todo se hubiera convertido en un recuerdo, en una página del pasado, le miré y supe que mi mirada era distinta, en ella había deseo, un deseo irrefrenable de lanzarme a sus brazos y compartir toda mi vida con él y cuando él me miró supo que le amaba de la misma manera que yo supe que en su mirada sólo estaba escrita la palabra amigos, no nos hizo falta nada más para que desviaramos la mirada a nuestros pies y siguieramos caminando en silencio. Intentamos disimular que nuestros pensamientos eran diferentes e intentamos ser los mismos de siempre pero no pudimos conseguirlo y una mañana llegamos a un cruce en el camino, allí había una bifurcación dos caminos claramente señalizados, el destino era el mismo, nos miramos...

-¿podemos ir por el de la derecha? - pregunté
- yo prefiero el de la izquierda- me dijo él. El orgullo nos pudo - es más yo voy a ir por el de la izquierda ¿vienes?.
- No - dije sin pensármelo- iré por la derecha, así que aquí nos despedidos, ¿no?
- Sí, eso parece. Pero nos veremos en el destino, tal vez entonces podremos volver a ser amigos.
- Tal vez... ten cuidado y hasta pronto.
- Hasta pronto, te... te quiero.
- No me digas que me quieres, no lo hagas por favor.
- Vale

Y cada uno continuó por el lado escogido, apenas había caminado un par de kilómetros empecé a echarle de menos, le llamé y volví corriendo al cruce de caminos, pero él no estaba, grité su nombre, me quedé afónica de gritar y me derrumbé llorando sabiendo que él no volvería a por mí. Aún así le esperé, le esperé durante muchas lunas, pero nunca apareció y supe que nuestros caminos se encontrarían allí en el destino, que volveríamos a vernos pero también supe que nosotros no podríamos ser mas que un recuerdo porque nosotros... nunca seríamos los mismos.

Le deje escapar, le perdí y aún hoy su recuerdo vive conmigo, desvelando cada una de mis noches, esperando oír su voz para poder dormir. Sentí el triunfo de haberle conocido y la derrota de haberle perdido. Aún hoy y a pesar de que los años han pasado me doy cuenta que sigo esperando compartir toda mi vida con él, a pesar de que hemos escogido caminos diferentes y como dijo un gran poeta, "caminante no hay camino se hace camino al andar". Y una vez más desde la cima de la montaña te susurro entre nubes... vuelve.


Ana

martes, 20 de enero de 2009

Aunque tú no lo sepas


Bueno pues he rescatado esto del baúl de las letras olvidadas y aunque lo escribí para alguien sé que a esa persona no le importará verlo por aquí.

Aunque tú no lo sepas...

El silencio marcaba los pasos de una habitación vacía, la poca luz del atardecer se filtraba por la ventana como línea que muere en la inmensidad del tul negro de la eterna noche y allí frente a un vaso vacío veía deshojar los días de un calendarío, poco a poco se acercaba, casi de puntillas el círculo rojo que marqué aquel lejano día de mi memoria. No importaban los días, ni siquiera el tiempo, todo se veía tan vacío sin aquel cuerpo que llenara mis noches... y sólo necesitaba cerrar los ojos para que el silencio se rompiera con el sonido de sus pasos subiendo la escalera, con susurros de sus palabras que llegaban hasta mis oídos y hacían desgarrar notas en mi guitarra, acordes que se llevara con su adiós, dejando su perfume que impregna las canciones de melancolía que ni siquiera soy capaz de componer, canciones que dibujé en su cuerpo con mis manos mientras tocaba el piano en el convertí su piel. ¿dónde te fuiste musa de lo intemporal? no fui capaz de seguir la estela de tus sueños y ahora me encuentro remendando los mios, incapaz de vender el recuerdo de tus imágenes a cambio de comprar sueños nuevos que me hagan despegar las alas de la imaginación. No soy capaz de desterrarte al desierto de mi olvido, al vacío de mis días, al silencio de un mañana, me quedé anclada en tu mirada intentando escribir mi vida, intentando amarrarte al ahora de mis noches; rayando el Cd de aquella canción que hicimos nuestra. Y he vuelto a pasear por aquellas calles donde me robaste mis primeros besos, por aquellos rincones donde perdí la inocencia, por aquella maqueta que llamamos ciudad búscando en ella un ápice de ti, una huella que me indique que fuiste real entre mis sábanas, un algo que diga que aunque tú no lo sepas te sigo amando. La canción ha dejado de sonar poniendo punto y final al capítulo del libro que decidimos escribir juntos, es sólo un adiós más pero aún así es un adiós, no dejo de tatarearla... quien sabe si mañana volverá a sonar con acordes de pasión.

Aunque tú no lo sepas me he inventado tu nombre...

viernes, 16 de enero de 2009

Premio Symbelmine


Bueno pues hace un par de días recibí este premio de parte de un buen amigo y me copio lo que él puso para explicar de que va


"Symbelmine son aquellas flores que, según Tolkien, crecen sobre las tumbas de los reyes Rohirrin. Flores también conocidas como "no me olvides". La idea es otorgar este premio en agradecimiento a los blogs, premiando su trabajo y como un motivo más para estrechar lazos existentes, para que así, no nos olvidemos de esos blogs que hacen que cada día queramos seguir haciendo lo que hacemos".

Las normas del premio son éstas:

1 - Elegir 7 blogs o sitios de Internet que por su calidad, su afinidad o cualquier razón hayan conseguido establecer un vínculo que desees reforzar y premiar con un premio y enlazarlos en el post escrito.

2 - Escribir un post mostrando el premio, citar el nombre del blog o web que te lo regala y notificar a tus elegidos con un comentario.

3 - Opcional: Exhibir el premio en tu blog.

Bueno pues tengo que nominar a 7 blogs y premiarlos y mis nominados son:

1. Edgar León por su blog E.L. (Spin-Off): Edgar te lo doy porque sabes que eres demasiado importante en mi vida, sinceramente aunque tu blog fuera una mierda... también te lo daría pero el caso es que me encanta como escribes, sabes que desde la primera vez que leí como escribías me tienes como fan. Tienes una sensibilidad inmensa para escribir y deberías de hacerlo más a menudo, sé que algún día escribirás un libro. Felicidades por tu blog.

2. Juan Luis por su blog Postales desde el Parnaso: Porque siempre serás mi niño y porque aunque es muy dificil a veces comprender la profundidad de tus escritos y sé que no todo el mundo lo entiende para mí eres demasiado transparente. Felicidades a ti también por el blog, y una pequeña reprimenda... actualízalo!!!

3. Manu por sus blogs PIECES OF MYSELF y Reflexiones personales y otras divagaciones: porque aunque sé que ya lo tienes me hace mucha ilusión devolvértelo!!! sé que te lo mereces de corazón y porque... conseguiste engacharme a esto!!! Felicidades por el blog!!!

4. Sibi por su blog Nastka's Dreams : porque eres una persona muy especial y aunque ahora no sean los mejores momentos y el blog te sirva para desahogarte, me sigue encantando leerte. Besos cielo y felicidades

5. María por su blog Aprendiendo a ver el cielo más azul porque me encanta como escribes y tus comentarios, todos necesitamos ver el cielo más azul siempre.

6. Loren por su blog CAJON DE VIDA: porque me gusta mucho su blog y me tiene que ayudar a poner el mio algo más estético.

7. Aïcha por su blog My Only Hope: porque me parece que tiene una gran sensibilidad y en su blog lo demuestra, ánimo para los exámenes, aunque ya sé que lo tienes, te lo mereces doble.

8. Anita patata frita por su blog Anita Patata Frita vol.3: porque me encanta tu blog, me rio muchísimo con tus comentarios y me he vuelto adicta y tengo que pasar todos los días por ahí como por el correo. Aunque también lo tienes, te mereces el reconocimiento y te lo devuelvo.

9. Alex por su blog continues walking: por atreverse a hacerse un blog, paciencia los primeros pasos siempre son los más difíciles.

Bueno sé que me he pasado en dos pero creo que todos os lo mereceis y como algunos ya lo teníais... pues no cuenta jajajajaja.

FELICIDADES por todos vuestros blogs.

sábado, 10 de enero de 2009

Un hilo en equilibrio



La vida como diría una de las divas de la canción la vida es un hilo en equilibrio y creo que nada podría recriminar ante eso, es hilo y con él vamos tejiendo los momentos, los recuerdos, los instantes a veces nos toca destejer lo que ya habíamos bordado y olvidar actos desagradables, otros nos falta tiempo para dibujar todo lo que queremos pintar, al fin y al cabo somos nosotros mismos quienes determinamos nuestro destino.

Habíamos quedado para tomar café como tantas otras tardes, como siempre el reloj no fue puntual y esta vez me tocó esperar a mí, hacía frio en la acera pero era una agradable sensación el sentir la protección de la bufanda en mi cuello, el frio me hacía sentir más viva, como si la sangre en mis venas me hiciera inmortal o al menos así me sentía después de que hacia apenas unos días casi hubiera encontrado la muerte entre un amasijo de hierros en el que se había convertido mi ambulancia. De repente cuando el semáforo para los peatones cambió a verde y empezó a sonar ese pajarito que siempre me hacía gracia y pensar que si cerraba los ojos estaría en un bosque con un ave en alguna rama que habría cogido un resfriado y estaría algo ronca, entonces le vi, venía por el paso de cebra con paso firme, parecía que acabara de salir de un iglú con las pieles polares, siempre ha sido un exagerado, eso me hizo sonreír para mis adentros, cuando nos encontramos de frente le miré a los ojos y no pude disimular la felicidad que mostraba mi rostro, estaba feliz de verle, de tenerle delante de mí, no pude soportarlo más y me lancé a sus brazos, allí me sentí como una niña pequeña que vuelve a casa, él me estrujo entre sus brazos y acercó su cara a mi cabello como queriendo quedarse con todo el perfume de mi champú, miró con cierto desagrado las grapas que sujetaban mis cabellos intentando cerrar la herida abierta y como queriendo quitar todo el dolor me besó el pelo, yo no podía separarme de sus brazos, entonces él me sujetó por los hombros y me separó un poco de su cuerpo, como queriendo comprobar que estaba entera, que no había nada en mi cuerpo que no estuviera o que estuviera fuera de su lugar, me sonrió con esa media sonrisa que me hacía derretirme por dentro y me dijo
- Hola enana
- Hola- le contesté y le susurré al oído un "te he echado de menos" que no alcanzó a escuchar, pero no hacían falta las palabras entre nosotros.
Sonrisas que lo hablaban todo, miradas que no escondían secretos, silencios que se llenaban de sueños, toda la magia de la navidad pasada nos arropaba como queriendo detener ese instante, como la escena final de una película romántica donde después de miles de calamidades y de impedimentos los protagonistas acaban juntos.
Me agarró por la cintura, como creyendo que en cualquier momento podría caerme al suelo y con aire protector nos dirigimos al interior de la cafetería. Una vez allí con un chocolante caliente con caramelo entre las manos me entregó un Cd, en él sabía perfectamente lo que había, mi canción, aquella que "le había pedido" a los reyes magos.
- Cántamela por favor- le dije con carita de niña buena y morritos.
Y comenzó a susurrarmela despacido y con aire melancólico al oído, creí que en ese instante podría morir y aún así seguiría siendo la mujer más feliz del mundo.
Abrió los paquetes que los magos de oriente habían dejado bajo mi árbol con su nombre y la felicidad afloró a sus mejillas como si de un niño pequeño se tratase, era como magia hecha realidad, no pude dejar de ser feliz, era como si todo se irradiase y parecieramos dos niños jugando a ser Peter Pan y Campanilla. La conversación siguió, contándonos todas las cosas que nos habían preocupado los días pasados en los que no nos habíamos visto, los planes que teníamos, los sueños y promesas para el año nuevo que comenzaba a dar sus primeros pasos, todo iba genial hasta que salió la eterna pregunta...
- ¿qué somos peque?- le dije, y en ese momento me sentí estúpida, llevaba evitando esa conversación desde que nos vimos y ahí estaba yo como una idiota dejando que mi subconsciente me traicionara.
- Somos amigos, ¿no?- contestó con indiferencia, pero sabiendo que la tormenta se acercaba sin piedad.
- ¿amigos? ¿no te has dado cuenta que yo te amo?- dije dejando esa palabra en el aire como si de la hoja de una guillotina que amenaza con cortar el ambiente se tratara.
- pero... yo no lo sé, yo... no estoy preparado para ser algo más, sería injusto para ti tener una relación cuando yo no te amaría como tú te mereces, cuando tú empezarías a un nivel de amor al que yo no sé siquiera si puedo llegar... ¿lo entiendes? sólo podemos ser amigos- y la palabra amigos en ese momento se convirtió en mi peor pesadilla, era como si me hubiera llamado puta, creo que si me hubiera llamado puta me habría hecho menos daño.
-claro, amigos...- dije sin pensar en nada más que en que el mundo se había vuelto un lugar inhóspito.
- enana ¿que pasa?- dijo con aire preocupado.
-nada, nunca pasa nada- dije
- pero claro que pasa, ¿no te das cuenta que te ha cambiado la cara?
-no me ha cambiado la cara, sigo siendo la misma- dije sacandole la lengua, intentando disimular que no me pasaba nada, aunque me sentía como si un agujero negro se hubiera llevado toda la felicidad acumulada en mis casi 27 años.
- no te ves, pero cuando hablamos de esto... siento hacerte daño- dijo con una culpabilidad que hubiera enternecido a Hitler.
- pero... ¿no te das cuenta que no podemos ser amigos? ¿no eres capaz de ver que yo siento cosas por ti que me impiden ser tu amiga? no te veo como mi amigo- dije siendo sincera plenamente y su cara cambió como si la bomba de hiroshima hubiera caído de pleno en su alma.
-¿me estás diciendo que te vas a ir de mi vida? ¿Qué no podemos ser nada?- dijo dejando que las palabras desgarraran el silencio como si estuvieramos sólos, como si nada importara, como si la vida le fuera en ello y luchara contra las lágrimas que intentaban decir que ellas también me echarían de menos.
- pues creo que quizás sería lo mejor, no quiero que te vayas de mi vida pero yo no puedo ser tu amiga y tú no puedes ser mi pareja... no quedan más opciones, ¿no?
- Ana- dijo con aire serio, utilizando mi nombre por primera vez- No imagino la vida sin ti
- entonces... ¿qué nos queda? ¿por qué me dices eso?
- porque soy sincero, no puedo imaginarla, si tengo que tener algo contigo para que sigas en mi vida, tengamoslo- y quizás era lo que llevaba esperando meses pero... el orgullo me podía.
-no, así no, si tenemos algo será porque tú también quieras tenerlo, no porque yo no salga de tu vida.
-pero no quiero que te vayas- dijo con tristeza en la mirada
-ni yo quiero ni que te vayas ni irme, pero nos estamos haciendo daño
-¿por qué no lo intentamos ambos?
-¿intentar que?
-yo intentaré verte con ojos de deseo y tú con los de una amiga, intentemos llegar a un punto medio y veamos donde nos lleva el destino- me dijo como si de un genio que acaba de descubrir la relatividad se tratase y entonces lo supe... no podiamos vivir el uno sin el otro, sólo nos quedaba esperar que el tiempo nos diera la razón a alguno de los dos. Sonreí
-Tienes razón, no necesitamos ser amigos, ni pareja, no necesitamos etiquetar nuestra relación con ningún nombre, somos sólo nosotros, tú y yo, yo estoy en tu vida y tú en la mia, para siempre, ¿qué más da lo que seamos?
Nos miramos y nos entendimos, supimos que la guerra no había terminado, pero teníamos una pequeña tregua, quién se alzara triunfador sería cuestión de tiempo, pero ni todas las batallas del mundo conseguirían que no estuvieramos juntos al fin y al cabo... eramos nosotros.