
Violines de otras eras ya no lloran tu partida, apagan sus notas en un adiós nunca pronunciado, desgarran con sus cuerdas el silencio de tu ausencia, heridas del alma, donde grabaste tu nombre, que no cauterizan, desangrándose el futuro, como un corazón que aletea en el último suspiro de vida.
Y no te alcanzo, corro, vuelo, grito y no te alcanzo, susurro amor entre tus labios y no me entiendes, entonces decido jugarme el mañana a una partida de poker, apostándolo todo a una carta, sabiendo que tienes los cuatro ases en la manga ¿te dejarás ganar?
Y no te alcanzo, corro, vuelo, grito y no te alcanzo, susurro amor entre tus labios y no me entiendes, entonces decido jugarme el mañana a una partida de poker, apostándolo todo a una carta, sabiendo que tienes los cuatro ases en la manga ¿te dejarás ganar?